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" Alejandro Selkirk, this is my can:
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When you take me on board the ship
pray, fill me with punch or flip".
Lo extraño era que sus únicas precauciones en el aislamiento eran tomadas contra los que iban a turbar su soledad, adquirida ya como habito y placer. Porque cada vez que divisaba un barco español con rumbo a la isla, corría a ocultarse a loa más recóndito de los bosques. Pasó Alejandro Selkirk, cuatro años cuatro meses de soledad, hasta que la mañana del 31 de Enero de 1709, al subir como de costumbre a su empinado observatorio marítimo ("Selkirk's look out"), divisó en el lejano horizonte viniendo del sur, una vela que su vista ejercitada de marino le hozo presumir era amiga. Esta vez Alejandro Selkirk no se equivocaba. Era una expedición compuesta por dos buques, al mando del capitán Woodes Rogers armado por unos mercaderes que cinco años antes trajeron a aquellos mares a Dampier y Stradling. Se sorprendieron los navegantes ingleses al observar esa noche que en la desierta isla brillaba un fuego. Y mayor fue su sorpresa cuando al acercarse al día siguiente a la playa, vieron bajar a ella un hombre rodeado de cabras "i al parecer, así dice Rogers, más salvaje que estas". De esta manera Alejandro Selkirk fue llevado a bordo, pero no sin resistencia ya que no quería encontrarse con antiguos conocidos, especialmente Dampier. Sin embargo era este precisamente quién venía entre la tripulación, pero en esta ocasión de simple piloto. Comentó Dampier, al capitán Rogers que Selkirk había sido a su mando el mejor hombre. Resuelto a servir en su antiguo puesto de contramaestre con el valiente Woods Rogers. Selkirk quiso agasajar a sus compatriotas regalándoles sabrosos asados e invitándolos a su choza. Estuvo dos semanas el capitán Rogers en Juan Fernández y luego se dirigió a las costas del Perú y México. Después de ocho años, un mes y tres días de estar ausente de su hogar, vuelve Alejandro Selkirk a pisar tierra inglesa. Por algún tiempo llevó una vida tranquila y solitaria en su pueblo y su hogar, hasta que conoció a Sofía Bruce, con quien se casó, quedando viudo en 1720. Luego de esto contrajo segundas nupcias con la señora Francisca Cadiz. Pero no vivió mucho tiempo después, ya que volvió a entrar en la marina real y estando en calidad de teniente, falleció a los 47 años a bordo del Weymouth, buque de S.M.B. en 1723. Murió añorando su querida isla y en más de una oportunidad se le escucho arrepentirse de haberla dejado.
DANIEL DEFOE:
Según algunos biógrafos, Daniel Defoe, nació en Londres el 30 de septiembre de 1660. De familia bastante humilde y de muy bajos recursos. Siendo el menor de tres hermanos se familiarizó con los barrios bajos. Le toco vivir intensamente dos inmensas catástrofes: La Gran Peste (1665) que dejó más de 100 mil muertos, y El Gran Incendio de Londres (1666), que en solo cuatro días destruyó 13 mil viviendas en los barrios pobres. Su madre murió cuando él tenía 8 años, quedando al cuidado de sus hermanas. Dos años más tarde fue enviado a Dorking para ser educado en una escuela puritana. De allí pasó a la Morton's Academy ( 1680) con el propósito de seguir allí la carrera eclesiástica, que abandonó al año siguiente. Todos estos sucesos dejarían huellas marcadas en Defoe. En su obra periodística estarían presentes, las experiencias trágicas de su niñez y el reflejo del mundo en que vivió, así como el pensamiento puritano y su condición de agitador al servicio de los intereses de la pujante burguesía. En realidad su vida giró siempre en torno de esta última cuestión. Opositor del rey Jacobo, Defoe se enroló en la revolución "Gloriosa" (1688) y propició la coronación de Guillermo III (Abril de 1689), en pro de las reformas burguesas en tres años publicó 36 poemas y panfletos doctrinarios. Al morir Guillermo III, lo sucedió la reina Ana, quién llevo a cabo una política antireformas. Defoe volvió entonces a la oposición, publicando su irónico libelo "El Camino mas Corto para con los Disidentes" (1702), que para él fue el camino a la picota. Allí se inspiro en su "Himno a la Picota" (1704), con el que ganó popularidad y una nueva condena. Al salir de la cárcel publicó "La Tempestad" (1705), sobre el desastroso vendaval que azotó a Inglaterra a fines de 1703, obra que inauguraría un estilo de reportaje retrospectivo y que culminaría en " Diario del Año de la Peste"(1722). Su actividad de periodista político cambió por la de diplomático, arbitrarista y así mismo al subir Jorge I en 1714, la de agente secreto del gobierno en el periódico Mist's Weekly Journal. Luego del gran éxito de Robinson Crusoe su afición literaria se acentuó y dio lugar a obras memorables, entre las que se pueden destacar: Moll Flanders (1722); Lady Roxana (1724) y Memorias de un Caballero (1724), además del ya señalado Diario del año de la Peste. Se casó con Mary Tuffley en 1684, con quien tubo ocho hijos. Murió el 26 de abril de 1731.
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